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Víalterna
Microrrelatos en el aula
En el proceso de producción de narrativas por parte de los estudiantes de los cursos de Redacción I y Redacción II, en el programa de...


Vives entre brujas
Cada mañana Lía se despertaba dándole los buenos días a su amigo y se miraba en él, poco a poco empezó a sentir una satisfacción solo al...
Autosabotaje
Escobar nunca fue tan condescendiente cómo cuando abrazó a una madre que lloraba por la difunta hija de la cual aún tenía sangre entre...


Candelaria en la ciudad
Hoy Lucía no fue a la escuela… Claro, cada día olvido que desde hace un mes no vamos a la misma escuela, extraño a Lucía, también a...


Claveles club
El portón incesantemente húmedo de la casa de Elías Castillo conducía a una puerta que rara vez se abría, el interior tibio y lleno de...
Oportunidad
Este es Jairo, un joven apuesto de cuerpo ectomorfo, pero bien tonificado, con algunos tatuajes y perforaciones; todos los días al...


Un sueño constante
-Buenos días, ¿con la policía? -Buenos días, señorita ¿en qué le podemos colaborar? -Encontré… -¿Sí? -Una chica, no parece estar muy...


Una historia sin encanto
Creo que mi mayor fortuna es vivir rodeado de la montaña, me gusta despertarme con el sonido del gallo y el rayito de sol en mi ventana....


El quinto viernes
Eran las 6 de la tarde de un día lluvioso, como era habitual el bus paraba en la estación terminal y casi siempre nos montábamos las...
Tenías razón
Mi vida no tendría mucho sentido si no viviera con mi abuelo, él es parte fundamental en ella y prácticamente única, el problema viene...
La plataniada, la finca El Rosal y sus pormenores
Ahí estaba mamá, golpeando la puerta pasito pa´ que nos paráramos, pues tenía que ir con la Nana por la carne de la contrata pa´ la...
Te quiero solo para mí
Podía escuchar su respiración agitada, podía ver su pánico, tenía miedo, se veía en su mirada, no podía parar de llorar y mirándolo con...
El lobo y los tres malparidos
Érase una vez, érase una vez, érase una vez... - ¡Emilio, hijueputa! Otra vez averió la maldita grabadora, ahora como voy a tranquilizar...
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